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jueves, 3 de septiembre de 2009

Unos se “putean”, otros analizan



- Política
Argentina
- Filosofía
- Medios de
Comunicación


Mientras en el Congreso el espectáculo cuando menos es escandaloso, con “representantes” del pueblo haciendo gala de que pueden expresar lo peor de la sociedad, otros suman agudeza para comprender qué es lo que pasa.
Siempre ha sido así en la historia humana. Por esto, que hable el filósofo.

Sí, lo que sigue es una entrevista a Tomás Abraham, con quien se podrá estar a favor, en contra o ambas cosas a la vez. Y a quien hay que reconocerle una muy interesante mirada sobre la “realidad nacional”, entre otras cosas.
FF

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“La filosofía es pensar lo que sucede”

Con un tono irreverente y provocador, y sin perder la agudeza que lo caracteriza, el filósofo Tomás Abraham dialogó con Alfilo, la revista digital de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.
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Durante la entrevista, dijo que no se considera un pensador “progresista” y que está “retirado” de los medios de comunicación tradicionales porque no le gusta que le “pongan moldes ni ideológicos ni estilísticos”. Opina que el Observatorio de Medios, propuesto por el Gobierno e integrado por profesores de la UBA, se parece a una “KGB carnavalesca”. Consideró, no obstante, que “hay que hablar bien de los políticos que hacen las cosas bien” y confesó que se siente cerca de Hermes Binner.
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Convencido de que los filósofos deben hablar de su tiempo, Abraham se refirió al papel de los medios en la actualidad, las tecnologías, el periodismo, el conflicto entre el gobierno y el campo, y, por supuesto, a la filosofía.
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- ¿Te interesa, entonces, el ejercicio del periodismo a través de Internet?
- Tiene una cosa muy intensa, de una relación directa con el lector. Hay un lector vivo, que está presente. Se sabe que lo que uno escribe alguien lo va a leer. Eso es muy estimulante, porque hay que tener en cuenta que cuando uno escribe no sabe si alguien lo va a leer. Además, si alguien lo va a leer uno ni se entera que lo leyó. Esta es la práctica del escritor. Acá, uno sabe que lo que escribe alguien lo está leyendo. Pueden ser cien, doscientos o cuatro. Eso marca una relación diferente con la escritura. Es muy incitante. Por otro lado, hay un ambiente polémico porque la gente se puede expresar con seudónimos y decir lo que quiere. Eso, por lo general, puede llegar a embarrarlo todo, porque es un medio de agresividad. Pero también puede haber intervenciones que abren caminos y enriquecen alguna polémica que a veces no se da por otros medios. Considero que es un medio irreversible, que se va a ir transformando con el tiempo. De ahí no se vuelve.

- En algunos textos hacés referencia a la figura del contraopinador…
- Justamente, los medios digitales e Internet proponen un lugar libre, un lugar donde uno puede expresar y difundir ideas y no estar bajo la supervisión de grupos editoriales ni comerciales. Es un terreno donde no hace falta dinero, donde se crean redes infinitas y donde, además, uno puede buscar información sumamente importante y que no es la que transmiten los grandes diarios necesariamente. Porque son limitados, tendenciosos o porque tienen intereses propios. Pero uno puede entrar a la red y consultar todos los diarios del mundo, ya sea de cualquier país y en cualquier idioma, como medios alternativos, y formarse en una especie de ciudadanía informativa. Es decir, pensar la información. Para el intelectual, el profesor, el estudioso, pensar la información es muy importante. Para eso hay que cotejar, comparar y confrontar la información. Eso se logra visitando sitios de información. Son millones. Eso te da una alternativa que no existía hasta hace un tiempo, cuando vos eras rehén de Telenoche, o de Telefé, o de La Voz del Interior, o del Grupo Clarín, o de quien fuere. Cada uno de los temas y cualquier tipo de actualidad es confrontable e investigable por medio de la web. En ese sentido, cuando hablo de un contraopinador creo que es aquel que, en el mundo de la opinión -que es el mundo de la información y del debate, de la doxa-, tiene vías de investigación como para poder contraopinar. Es decir, hablar contra la opinión pública, que se forma por medio de una especie de complicidad general y de reconocimiento mutuo de ciertas idiosincrasias y de información que va y vuelve en estas hegemonías y homogeneidades…

- ¿Actualmente no publicas artículos en medios gráficos?
- Yo he publicado muchísimo en todos los medios, pero también me he retirado. Primero, porque no tengo una ideología acorde a los medios y todos tienen alguna. No soy progresista, que es como el carnet para entrar en un medio como Página/12 o Clarín; tampoco soy liberal republicano para escribir en La Nación. Y no me gusta que me esperen, no solamente por los temas que quieren que escriba si no también por los tonos. Tengo varios tonos. Me divierto mucho, provoco bastante, soy irreverente. No me pueden moldear. También escribo en un tono muy serio y académico. Necesito libertad de expresión. Es decir, expresarme como quiero: que no me pongan moldes ni ideológicos ni estilísticos. Y eso es casi imposible.

La protesta del campo
- ¿Cuál es tu análisis sobre el conflicto entre el gobierno y los ruralistas?
- Este conflicto es el síntoma de un problema complicado que está pasando el país. Es un cuello de botella. Es un techo de producción. Es un límite, un cenit del consumo al que se llegó. Se gastaron las pilas. Es muy difícil cambiar, porque cambiar significa enfriar la economía, y eso tiene consecuencias sociales. Y como siempre ha pasado en la Argentina, el problema no es económico… El cuello de botella es político. Es decir, en el momento en el que un plan económico da algunos resultados, como éste que sacó a la Argentina de un pozo depresivo muy fuerte en el 2002 y estimuló la economía durante un tiempo, llega a su límite y hay que cambiarlo. Porque si no se lo cambia, provoca un desastre. Lo mismo pasó con Menem. Pero para cambiarlo se necesita, primero, coraje; después, un consenso político y la determinación. Eso es lo que en este momento está enfrentando el gobierno. La protesta del campo es un síntoma. El problema, entonces, es político. Es decir, ¿cuáles van a ser los grupos, las alianzas que se van a poder armar? ya sea con los gremios, con los industriales y con el mismo campo para poder ponerse de acuerdo. La participación de las fuerzas políticas es relativa, porque está únicamente el Partido Justicialista como algo fuerte. Para que el país no sufra nuevamente un desmoronamiento -que no será como el del 2001, será distinto-, se necesita una fuerte alianza política.

- ¿Cuál es el rol que jugaron los medios de comunicación en el conflicto y cómo ves la polémica que se desató con el gobierno?
- Nada nuevo bajo el sol. El gobierno se pone muy nervioso por la situación. Indudablemente, si hay una protesta con trescientos cortes de ruta, los medios no pueden no darle importancia. No solamente del gobierno viven los medios, también de empresas y avisadores. Por la mínima credibilidad, no pueden no mostrar eso. Pero este gobierno, a través de un grupo de inversores aliados a la política, y al ver que la situación política se les vuelve en contra, quiere tener medios propios. Entonces, están viendo qué alianzas pueden hacer para evitar a los medios que no pueden manejar a su antojo y crear sus propios medios, como lo hacen muchos grupos políticos. Comprar medios, asociarse, debilitar; es decir, entrar en una guerra mediática.

- En este marco, ¿cuál es tu opinión sobre la creación del Observatorio de Medios integrado por profesores de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA?
- Yo creo que merecen una patada en el culo, más que una opinión. Son olfas del poder. No se puede creer lo que hacen estas carreras de facultades de ciencias sociales que, se supone, enseñan pensamiento crítico. Coronándose con Benjamin y con Karl Klauss toda la vida, haciéndose los grandes subversivos del pensamiento, son lo más chupamedias que se nos pueda ocurrir. Lo que hacen con tal de salir en una foto y que se hable de ellos y de una Facultad que va bastante a la deriva, enseñando de todo y nada. Han podido figurar en un lugar que les encanta: al lado del poder y, al mismo tiempo, sentirse perseguidos por los medios masivos de comunicación como si fueran víctimas de alguna especie de complot. Igual que Cristina, en ese sentido. Muy mediocre, muy penoso y lamentable, a la altura de ciertos profesores y decanos que han mostrado lo que son. Me parecen sirvientes, que usan una autoridad académica para formar parte de una especie de “stalinismo”. Primero, que no van a controlar nada porque no entienden nada. Es increíble que la carrera de comunicación se convierta en un buchoneo de periodistas y que, después de tanto bregar por la libertad y la crítica, termine espiando a los periodistas para decirle al poder qué periodista no responde. De eso se trata esta especie de “KGB” carnavalesca.

Los medios y el terror a la complejidad
- ¿Por qué creés que es necesario promover un encuentro entre la filosofía y el periodismo?
- La palabra periodismo es demasiado grande. Al periodismo no lo hacen sólo los periodistas sino los analistas de la actualidad, entre los que me cuento. El periodismo es una pieza ineludible del pensamiento. No hay filosofía sin periodismo. Es decir, no hay filosofía sin análisis de la actualidad. La filosofía no es hablar de Hegel. La filosofía es pensar lo que sucede. Hacer lo que hicieron Spinoza, Platón, Séneca, Hegel, Marx o Nietzsche: pensar su tiempo. Y lo hicieron con los medios que les daba su tiempo. También los periódicos, desde Kant en adelante y antes también, fueron fundamentales para la formación filosófica e intelectual. Lo que sucede es que los diarios, y el periodismo en general, le tienen terror a la complejidad. Entonces, como piensan que todo el mundo es idiota -salvo ellos que manipulan la idiotez-, siempre te piden que “bajes”. Piensan que hay alturas y llanuras, y que la gente chapotea en la ciénaga. No quieren que se complejice nada y piden que todo se traduzca a un idioma que es el que ellos usan. Eso a veces crea ciertos problemas. Porque tienen un estereotipo del oyente y del televidente, quien puede perfectamente entender una comunicación que ellos no quieren dar. Entonces, a veces el periodismo te impide plantear problemas porque lo que quieren es enviar en envases soluciones vendibles.

lunes, 31 de agosto de 2009

¿Hay NK para 10 años más?

(Sobre cómo la oposición no se opone)


- Política
Argentina
- Medios de
Comunicación
- Actualidad


¿Qué pasa con la oposición? ¿Es apenas enunciativa?
Típicamente argentino, el antikirchnerismo se pelea, se divide, y parecen gatos embolsados, pero no peronistas. Así, licua la ingente potencia política ganada en las últimas legislativas y se torna funcional a la “fuerza K”.
Mientras no presente a la sociedad un proyecto serio, que integre a los referentes opositores más conspicuos, Néstor Kirchner se reconvertirá como el candidato a ganar en 2011.
Para este objetivo, además de la oposición, obviamente el oficialismo está trabajando. Por ejemplo, impulsando el control deseado de “lo que se informa” a la población.
Además, sin una potente resistencia, si una aglutinación de fuerzas armonizadora “con todos los sectores”, puede ocurrir lo que dice el siguiente artículo de Durán Barba.
Estemos atentos, también puede pasar algo similar a lo que pide el presidente mexicano Calderón: estaremos obligados a hablar bien de la Argentina. (Ver Llamado a hablar mal de México).

En resumen es como sugerimos en Cristina tiene razón: ganaron. O sea que no está muerto quien pelea.
Así lo entienden NK y sus acólitos.
FF

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“El chavismo y Kirchner

La noche del veintiocho de junio muchos políticos y analistas creyeron que Néstor Kirchner se retiraría de la política, que anticiparía las elecciones presidenciales.
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Por Jaime Durán Barba *
La noche del veintiocho de junio muchos políticos y analistas creyeron que Néstor Kirchner se retiraría de la política, que anticiparía las elecciones presidenciales. Los más adictos a la televisión imaginaban a un avión venezolano esperándolo en Ezeiza para conducirlo al exilio. Algunos peronistas salieron a disputar una herencia que no existía y los más díscolos de sus seguidores levantaron la cabeza. Quienes hemos tenido oportunidad de tratar con otros dirigentes latinoamericanos de alto nivel estuvimos en total desacuerdo. Kirchner pertenece a una vieja estirpe de líderes, de los que hay pocos en el continente. Nacieron en la política, vibran con el poder, ven todo desde esa perspectiva. Son como los toros de lidia: embisten hasta el final, no retroceden nunca. Además, Kirchner tiene mucho poder y cuenta con herramientas para seguir en su lucha.
En todos los estudios electorales es el personaje en torno al cual gira la política argentina. Unos lo siguen, otros lo odian, pero es el personaje más mentado. Tiene muchas cartas en su mano y suficiente fuerza para ganar la próxima elección presidencial. Probablemente, la noche de su derrota volvió los ojos a lo que hacen algunos de sus amigos exitosos en Venezuela, Bolivia, Ecuador, y decidió trasplantar a la Argentina un esquema que ha funcionado en esos sitios. En estos días, quienes hemos vivido estas experiencias sentimos que se repiten de manera idéntica en la letra y sobre todo en el espíritu de algunas propuestas legales. Los autoritarismos plebiscitarios surgieron de las urnas pero se convirtieron después en autocracias eternas. En otros países se cree que sus presidentes se quedarán por mucho tiempo. Si el esquema funciona en la Argentina, tendremos a Kirchner para una década más.
Las dictaduras plebiscitarias partieron sojuzgando a la prensa independiente. Todos los totalitarios detestan la libertad de prensa. Empezaron por hacer una ley de medios que recordó a las radioemisoras y a los canales de televisión que las frecuencias pertenecen al Estado y que ellos existen solamente por graciosa concesión de la autoridad. Cada dos años, el Estado evaluará si las usan correctamente y les renovará o no su gracia.
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En la práctica, una ley de estas características estatizó todos los medios, les quitó su libertad. El siguiente paso fue el anuncio de un reparto de frecuencias. Un tercio quedará con la burguesía (los periodistas), un tercio irá al gobierno y otro a las organizaciones sociales. Tal vez no se cumpla con la amenaza, pero ayuda a fomentar el terror. A continuación, el gobierno arremetió en contra de El Comercio, el diario más antiguo del país. Ofendió personalmente a una dama intachable que lo dirige, descendiente de una familia de periodistas de tres generaciones. Si doblega a El Comercio, todos los demás periódicos del país quedarán paralizados. La oficina de recaudación de impuestos es otro actor político importante. Acosa a todos los empresarios sospechosos, a empresas vinculadas con los medios o con dirigentes de oposición. El temor crece. Todos tienen cuidado de escribir, hablar, reunirse, pensar.
El sueño de los autócratas es perennizarse en el poder, mientras que la democracia supone la alternabilidad. Para eternizarse, hicieron algunas reformas a la ley electoral.
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Las elecciones del 28 de junio pusieron en alerta a Kirchner, que es un político de casta. Si las leyes chavistas y la persecución a los medios dan resultado, se está conformando un escenario semejante al que dio origen a otros autoritarismos. Usando la imagen de una vieja película de Bergman, podríamos decir que “el huevo de la serpiente” está depositado. Hay un plan inteligente que avanza sobre la sociedad conducido por personas que saben lo que hacen. Mientras tanto, algunos de nuestros políticos se dedican a polémicas intrascendentes, a elucubrar si prefieren a Cobos o a Macri y a lanzar candidaturas prematuras que pueden sonar ridículas cuando se instaure un proyecto autoritario de largo aliento.
*Sociólogo y politólogo.
> http://www.perfil.com/contenidos/2009/08/29/noticia_0001.html

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“Llamado a hablar mal de México
Por Denise Dresser *
“Y en los tiempos oscuros, ¿habrá canto?
Sí. Habrá el canto sobre los tiempos oscuros”.
Bertolt Brecht
Hace unos días, el presidente Felipe Calderón criticó a los críticos y convocó a hablar bien de México: “Hablar bien de México, de las ventajas que México tiene… es la manera de construir, precisamente, el futuro del país”. Y de allí, siguiendo su propio exhorto, pasó a congratularse porque la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes aquí es más baja que en Colombia, Brasil, El Salvador o Nueva Orleáns. Las ventajas de México quedarán claras cuando decidamos hablar bien del país, concluyó.Escribo ahora para pedirte —lector o lectora— que hagas exactamente lo contrario a lo que el Presidente exige. Escribo ahora para recordarte que el estoicismo, la resignación, la complicidad, el silencio, y la impasibilidad de tantos explican por qué un país tan majestuoso como México ha sido tan mal gobernado. Es la tarea del ciudadano, como lo apuntaba Gunther Grass, vivir con la boca abierta. Hablar bien de los ríos claros y transparentes, pero hablar mal de los políticos opacos y tramposos; hablar bien de los árboles erguidos y frondosos pero hablar mal de las instituciones torcidas y corrompidas; hablar bien del país pero hablar mal de quienes se lo han embolsado.
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Ahora bien, ser un buen ciudadano en México no es una tarea fácil. Implica tolerar los vituperios de quienes te exigen que te pases el alto, cuando insistes en pararte allí. Implica resistir las burlas de quienes te rodean cuando admites que pagas impuestos, porque lo consideras una obligación moral. Lleva con frecuencia a la sensación de desesperación ante el poder omnipresente de los medios, la gerontocracia sindical, los empresarios resistentes al cambio, los empeñados en proteger sus privilegios.
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No se trata de desempeñar el papel de quejumbroso y plañidero o erigirse en la Cassandra que nadie quiere oír. No se trata de llevar a cabo una crítica rutinaria, monocromática, predecible. Más bien un buen ciudadano busca mantener vivas las aspiraciones eternas de verdad y justicia en un sistema político que se burla de ellas.
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Ser un buen ciudadano en México es una vocación que requiere compromiso y osadía. Es tener el valor de creer en algo profundamente y estar dispuesto a convencer a los demás sobre ello. Es retar de manera continua las medias verdades, la mediocridad, la corrección política, la mendacidad. Es resistir la cooptación. Es vivir produciendo pequeños shocks y terremotos y sacudidas. Vivir generando incomodidad. Vivir en alerta constante. Vivir sin bajar la guardia. Vivir alterando, milímetro tras milímetro, la percepción de la realidad para así cambiarla. Vivir, como lo sugería George Orwell, diciéndoles a los demás lo que no quieren oír.
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Pero el ciudadano crítico debe poseer una gran capacidad para resistir las imágenes convencionales, las narrativas oficiales, las justificaciones circuladas por televisoras poderosas o presidentes porristas. La tarea que le toca —te toca— precisamente es la de desenmascarar versiones alternativas y desenterrar lo olvidado… Es una voz que nos recuerda aquello que está escrito en la tumba de Sigmund Freud en Vienna: “la voz de la razón es pequeña pero muy persistente”.…
Ante esa propensión al conformismo te invito a hablar mal de México. A formar parte de los ciudadanos que se rehusan a aceptar la lógica compartida del “por lo menos”. A los que ejercen a cabalidad el oficio de la ciudadanía crítica. A los que alzan un espejo para que un país pueda verse a sí mismo tal y como es. A los que dicen “no”. A los que resisten el uso arbitrario de la autoridad. A los que asumen el reto de la inteligencia
libre. A los que piensan diferente. A los que declaran que el emperador está desnudo. A
los que se involucran en causas y en temas y en movimientos más grandes que sí mismos. A los que en tiempos de grandes disyuntivas éticas no pemanecen neutrales. A los que se niegan a ser espectadores de la injusticia o la estupidez. A los que critican a México porque están cansados de aquello que Carlos Pellicer llamó “el esplendor ausente”. A los que cantan en la oscuridad porque “es la única forma de iluminarla.”

(Cualquier parecido con lo que sugieren los actos del oficialismo en la Argentina no es casual)

* Denise Eugenia Dresser Guerra es una reconocida académica y periodista mexicana, especialista en ciencia política.
> http://reflexioneslibertarias.blogspot.com/2009/08/llamado-hablar-mal-de-mexico-denise.html

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sábado, 22 de agosto de 2009

Sobre goles y secuestros

- Política Argentina
- Medios de comunicación


Primero recibimos un comentario de una lectora, con lógica preocupación respecto de las palabras de Cristina Fernández. Más tarde nos sorprendió un título y quien lo firmaba. Entonces pensamos que sí, debíamos publicarlo, pues dice lo que piensan millones. Lo hace un hombre respetado, Adolfo Pérez Esquivel. Suma a la posición de nuestra lectora y nos representa.
Más abajo lo que dijera sobre los medios de comunicación (lo que se usará en esto del fútbol político) allá por 1950 Juan Perón y ha servido para las peores “mañas” políticas.
Gracias por comprender.
FF

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Argentina: ¿De que habla la presidenta?

Por Adolfo Pérez Esquivel

Cuando se vacían las palabras de contenido, vienen los problemas de conceptos y se pone en evidencia cuales son los principios y valores.
La presidenta ha relacionado el llamado "secuestro de goles" con el secuestro y desaparición de personas, como si fueran iguales. Llegar a devaluar los conceptos y palabras es peligroso, y eso en boca de la presidenta de la Nación es grave.
El secuestro y desaparición de personas fue parte de la política impuesta con la Doctrina de Seguridad Nacional, a nivel continental por EEUU y las fuerzas armadas, provocando miles de desaparecidos, torturados y asesinados que hasta el día de hoy nos duelen, y sufrimos las consecuencias. Pretender relacionarlo con los goles es una ofensa a los desaparecidos y al pueblo argentino.
Son preocupantes esos conceptos de la presidenta, al igual que destinar 600 millones de pesos a la AFA cuando en el país aumenta la pobreza, se mueren niños de hambre y enfermedades evitables y los hospitales públicos están colapsados. Pero hoy pareciera que hablar de la pobreza es una moda. Hasta el presidente de la Rural habla de la pobreza, pero es el responsable de tirar miles de litros de leche y camiones de alimentos en las rutas para alimentar su bolsillo. Otro que utiliza las palabras vaciadas de contenido.
Hay que preguntarle a los funcionarios públicos y en particular a nuestra presidenta: ¿Cuales son las prioridades de nuestro pueblo? El fútbol es el deporte más popular, pero también es el gran negocio que mueve cifras millonarias. De eso sabe mucho Grondona. Querida presidenta: No metas más la pata, piensa lo que vas a decir y no te dejes llevar por lo mediático. Ha aumentado la pobreza y la situación se ha agravado. Eso no se resuelve con paliativos y clientelismo político, sino con políticas sociales claras y concretas, y no con medidas tales como entregar 600 millones de pesos a la AFA.
Te sugiero leer la declaración del documento emitido por los Curas en su opción por los pobres. Es aleccionador. Puede ayudarte a comprender las cosas mejor y te podrás preguntar: ¿Dónde se concentra la riqueza? ¿Porqué no hay distribución de la misma y quiénes sacan los recursos del país con una simple declaración jurada y sin control alguno? Hay que hablar de la riqueza y de la injusticia estructural y social que vive gran parte de nuestro pueblo.
Por último, tienes una responsabilidad al servicio de nuestro pueblo. No se puede hablar del pueblo sin saber escuchar su voz. Te deseo mucha fuerza y esperanza y no te olvides que la palabra es energía del pensamiento, lo que siembras recoges, no hay otro camino.
Foto: Argentina - La presidenta exhibe una camiseta de la selección nacional de fútbol.
La observa Diego Maradona, más atrás el titular de la AFA Julio Grondona.
Autor: Presidencia de la Nación

> http://www.argenpress.info/2009/08/argentina-de-que-habla-la-presidenta.html

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Dijo Perón.
“El proceso de captación de la masa, si uno fuera a tomar uno por uno, es inalcanzable. Es algo así como el que quiere terminar con las hormigas agarrándolas una por una y tirándolas al fuego. Hay un procedimiento mucho más eficaz que los hombres olvidan, que es el de tomar la masa en grandes sectores. Los políticos nunca habían utilizado la radio para su acción (…). Imagínense lo que significa la utilización de los medios técnicos en la política, cosa que no habían hecho mis antecesores. Por eso me fue posible, el día anterior a las elecciones, dar una orden que al día siguiente todos cumplieron. Fue así como ganamos las elecciones.”
> http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=28422

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jueves, 20 de agosto de 2009

¡Bla más fuete que no te cucho!



- Medios de
comunicación


Vamos a dejar pasar el “no quiero que desaparezcan los goles como han desaparecido 30 mil argentinos”. Expresión desafortunadad de la Presidenta argentina.
Todos están ya hablando del tema.

Pero sí nos ocupamos de los medios privados, regulados, liberales, estatales…
Una discusión para no dejar en manos de cualquiera.
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¿Libertad o regulación? ¿Estado o Empresa?
Estas disyuntivas conforman la cuestión central planteada alrededor de una Ley de Radiodifusión.
Pero libertad “no es” Estado o Empresa. Así como el Estado no garantiza una regulación justa, la Empresa no protege la libertad de opinión. La corrupción que invade todos los órdenes de la vida contemporánea pone en duda a los funcionarios y con ellos al Estado. Tanto como a las Empresas privadas o no.
Mientras la lectura profunda de la cuestión no esté en la “ideología, en la escala de valores” que “guía” los actos de los sujetos humanos, nos podemos atrever a asegurar que “ninguna institución o corporación” respetará la libertad de opinión. El filtro contra las “expresiones distintas” continuará, por medios económicos, políticos o técnicos.
FF

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¿Qué dicen en otras latitudes?
"Libertad de expresión no es solamente que yo pueda disentir del gobierno, sino que esté en capacidad de ejercer este derecho sin temor a ser criminalizado penalmente.”

Así se expresa Leopoldo Castillo, célebre conductor venezolano del programa televisivo ‘Aló, ciudadano’, quien se inició como locutor en Radio Mara, Maracaibo, cuando tenía 17 años de edad. *…

"Una mezcla de política, humor, letras, inteligencia, crítica
Sin temor de ser sometido al escarnio público. Sin temor a que se atente contra mi integridad física. Y el caso es que yo temo a la criminalización, al escarnio y al atentado a mi integridad. No por nada. Sino porque he sido llevado varias veces a la Fiscalía, he sido calumniado y difamado a través de los medios del Estado y he sufrido atentados". Así se expresa Leopoldo Castillo, célebre conductor del espacio televisivo Aló, ciudadano, quien se inició como locutor en Radio Mara, Maracaibo, cuando tenía 17 años de edad. Graduado de Derecho en la UCAB, nunca ha ejercido como abogado. "Siempre he estado entre micrófonos, cámaras, cables y papeles". --Para quienes fuimos jóvenes con inquietudes intelectuales en la provincia de Venezuela antes de Internet y de la TV por cable ­dice Castillo­ El Nacional era la ventana al país, a los poderes asentados en la capital. En sus páginas se han reflejado todas las tendencias políticas, todos los intereses y todos los puntos de vista. Pero ha sido, también, un vehículo para conocer el debate cultural y literario del país, del continente y del mundo.”…

* http://www.entornointeligente.com/resumen/resumen.php?items=921225

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Pero ¿qué se pretende en la Argentina?
“Si retomamos una mirada sobre la democracia, entiendo que es organización social de la libertad política y de la soberanía popular y, fundamentalmente, un campo de constitución de sujetos múltiples.
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- Nosotros compartimos la idea que defi ende la Coalición por una Radiodifusión Democrática de que el espectro debería dividirse en tres tercios entre las empresas privadas, el Estado y las organizaciones sin fi nes de lucro. Toda concentración vulnera la democracia, la libertad de expresión y el interés general, por lo cual desde el cooperativismo siempre hemos pregonado y trabajado en función de democratizar las comunicaciones.
…
A mí me parece que, lamentablemente, las cuestiones relacionadas con la cultura, la
Libertad de expresión y la libertad de creación están todavía demasiado acotadas a la intelectualidad y no en la ciudadanía en general.”…

Edgardo Form
Gerente General del Instituto de Fondos Cooperativos. IMFC
Tomado del libro “Voces. Propuestas y debates hacia una nueva ley de medios”. Recientemente editado en Buenos Aires.

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Conclusión

En nuestra opinión, el problema trasciende lo institucional o corporativo y debe instalarse en el ámbito del discurso. Hay que cuestionar eufemismos como “interés general o ciudadanía en general”. Expresiones que, sin reflexión crítica adecuada se convierten en retóricas. Podríamos decir que “cuando todo” es expresado nada es “dicho”. Menos aún si transmite o actualiza “ideas” sin proyección transformadora del futuro. La supuesta vigencia de ideas “emocionalmente valoradas” no implica el éxito de las mismas en beneficio de la humanidad.
No debemos olvidar que estamos en el “vientre” de un sistema, y que todo Gobierno finalmente es funcional al Poder.
Da la sensación que se está convenciendo a los “espíritus débiles” que un “macro Poder” como el Estado puede ser un “mejor padre” que un micro Poder como la empresa. Ninguno de estos “poderes” garantizan la libertad de opinión. Libertad de opinión que sin duda es anterior a la de difusión, expresión o empresa.
FF

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